Ahora que duerme, puedo contarles la historia de "Pepo,
nuestro Cangrejo Inmortal . . ."
Podría decirles que un gran marinero, con rulos y velas,
lo trajo a su océano de pequeñez y a su playa de porcela-
na de aguas marinas.
Resulta que estando Pepo entre sus congéneres; ya muer-
tos; el marinero lo alzó . . . lo acarició y con una gotita
muy diminuta de agua de mar y un "Conjuro Oceánico"
. . . le dio su famosa inmortalidad.
¡¿Acaso será un cuento, lo de la inmortalidad del Cangrejo?!
Porque . . . si es un cuento; acá va otro; que no por segun-
do es menos válido.
Nuestro Cangrejo; Pepo; está cojo . . . es de color ámbar
y le brillan sobre su cuerpo redondo, destellos acelestados
y negros, según sea de día o de noche . . . tiene, lo que los
hombres del mar llaman . . . Noctilucas.
Su caminar altanero y de costado ha hecho que Clok; el
Clown de casa y el Señor Barbas; un Brujo amigo y anti-
guo . . . de pelos blancos y largos, tarden un poco en diri-
girles la palabra. Pepo, nuestro Cangrejo Inmortal, les
contó que su caminar era al *vesrre; pero su alma era de
**prima.
Sus ojos son un misterio insondable, donde el océano
guardó sus versos más pesados y grandes.
Los miro y no me miran . . . esos ojos están allá en su mar
profundo, en sus olas revueltas y espumosas . . . en su
arena de pan húmedo.
Lo acaricio y su redondez tiembla. La sonrisa de masca-
rita carnavalesca es toda suya . . . JaaAAAAjjjjjjAa . . .
¡Es Pepo nuestro Cangrejo!
Porque él, es de todos los que se atreven a . . .
Atreverse . . .
. . . él es de todos los "Papillons" que habitan este y otros
cosmos.
Es la conciencia pura del bebé, que jugando, detecta la
sabiduría . . .
Es la memoria linda de la vejez agradable . . .
Es Pepo . . . nuestro Cangrejo Inmortal . . .
Un día, no sé si domingo . . . tal vez fue un martes, aun-
que quizá sucedió un lunes; si bien los lunes son feos para
todos . . . horribles . . .
Encontré una nota, en su playa de porcelana, pequeñez y
aguas marinas.
¡¡¡Vuelvo a Mi Mar . . . Te llamo cuando llegue; Pepo!!!

* al revés - Jerigonza, popularizada por los tangueros, a principios del siglo XX.
** primera - en latín.